El petróleo reabre el frente inflacionario y presiona a la Fed
El crudo superó los USD 100 en la semana y la probabilidad de una suba de tasas se triplicó. El mercado dejó de festejar la inflación de junio.
La semana empezó con el foco puesto en Ormuz y Bab el-Mandeb, no en Washington. La escalada entre Estados Unidos e Irán volvió a poner en jaque los flujos de petróleo, y ese shock energético cambió la conversación: de la moderación de precios en junio, a los riesgos concretos para julio y agosto.
El Brent tocó los USD 100 y arrancó el lunes en USD 87, con una suba mensual del 19%. La probabilidad de una nueva suba de tasas de la Fed saltó de 12% a 36-38% en apenas unos días. El Treasury a 10 años cerró en 4,68% y el DXY avanzó hasta 101,5. La Fed, mientras tanto, sigue sin urgencia por sostener la actividad: el desempleo bajó y las viviendas nuevas repuntaron.
El resultado ya se sintió en la renta variable —Nasdaq -2,1%, S&P 500 -0,6%— con la energía como única excepción. La pregunta que queda abierta es simple: ¿desescalada bélica o interrupción prolongada? La respuesta mueve petróleo, tasas y dólar al mismo tiempo.