La inflación en EE.UU. reabre la puerta a una suba de la Fed. Acá, el Tesoro enfrenta vencimientos por casi $5 billones con el mercado atento a las tasas cortas.
Dos datos de inflación marcaron la semana y empujaron en direcciones opuestas. En Estados Unidos, el CPI de septiembre trepó al 3,7% interanual y una suba de la Fed en octubre pasó de improbable a moneda al aire. En Argentina, el 1,9% de septiembre llegó sin presión de carnes y octubre arrancó con menos ajustes de regulados.
Afuera, el dilema de la Fed se vuelve incómodo: el empleo se enfría, pero la energía y los servicios no dejan ceder a los precios. Con la palabra estanflación otra vez en escena, el dólar se fortalece y las tasas largas del Treasury vuelven a subir.
Adentro, el BCRA aceleró las compras de divisas y esos pesos tienen un destino probable: la licitación del Tesoro. Los money market cerraron la semana con salidas, señal de que el mercado se acomoda antes del vencimiento.
La pregunta es si los nuevos duales TAMAR–CER y TAMAR–DLK alcanzan para estirar plazos sin tensionar las tasas cortas.