El empleo resiste, el petróleo presiona y la inflación no cede: la Fed llega a la reunión de septiembre con menos margen para la pausa que el mercado esperaba a principios de año.
La Reserva Federal llega al 16 de septiembre sin margen para relajarse. El empleo de agosto sorprendió al alza, los servicios aceleraron y el petróleo volvió a subir por la tensión en Ormuz. En el medio, la inflación no cede: el CPI aceleró a 0,4% mensual y el core a 0,3%. La pausa que algunos esperaban ya no está garantizada.
El mercado ya lo descuenta: la probabilidad de una suba de 25 pb en septiembre trepó a 85%-86%, y diciembre vuelve a aparecer como una segunda suba posible. Por primera vez en el año se proyectan hasta cuatro subas en el horizonte hacia mediados de 2027, un giro que meses atrás parecía impensado.
La resistencia de los precios se combina con un Treasury a 10 años que vuelve a acercarse al 5%, pese a la presión de Bessent para bajar las tasas largas. Los buybacks del Tesoro alivian liquidez, pero no compensan el déficit fiscal, la mayor oferta de deuda y una prima de plazo en alza: el costo de descuento para los activos de riesgo se encarece.