Jackson Hole reabre el debate por una suba de tasas en septiembre
El discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole disparó las apuestas a una suba de tasas en septiembre, mientras el BCRA enfrenta en casa el dilema entre sostener el tipo de cambio y la escasez de pesos.
La semana dejó una certeza incómoda: la Fed no está lista para bajar la guardia. En Jackson Hole, Kevin Warsh eligió la firmeza por sobre la claridad y el mercado le creyó de inmediato. En cuestión de días, la probabilidad de una suba en septiembre saltó de 35%-40% a 56%-60%, y la curva reaccionó con un bear flattening que empujó al 10 años hacia 4,72%.
Detrás del mensaje hay datos que lo sostienen: el PCE de julio subió 0,2% mensual, con una inflación núcleo de 3,3% que todavía está lejos de la meta. No hay señales de recesión, pero tampoco margen para relajarse.
En el frente local, el saldo comercial de julio dejó una postal auspiciosa —USD 4.000 millones— y el RIGI empieza a traccionar inversión directa. Pero el efecto SAC sobre el atesoramiento y la falta de liquidez en pesos ponen al BCRA ante una disyuntiva conocida: elegir entre el tipo de cambio y la tasa de interés.